Historia Ron Barcelo

Barceló & Cia. inició sus operaciones en el año 1930. La empresa fue creada por dos hermanos españoles, Julián y Andrés Barceló, nativos de la Isla de Mallorca. Julian, recien llegado a Santo Domingo, se encontraba en lo que parecía ser una gran aventura, llena de promesas de grandes oportunidades al estilo del nuevo mundo.
El mísmo año de su comienzo, la empresa y toda la ciudad capital fueron destruidas por el ciclón de San Zenón. Ante esta devastación total, Andrés decidió correr su suerte en la cercana isla de Puerto Rico.
Julián Barceló permaneció en Santo Domingo, con la determinación de levantar de nuevo su pequeña empresa. Para esa época, Julián solía viajar al interior en su viejo automóvil modelo Ford; visitaba los pueblos y las zonas rurales, promocionando y vendiendo su producto con la etiqueta original que, de forma directa y sencilla, lucía el slogan “el ron que yo bebo”
La empresa se desarrolló al compás de la ciudad de Santo Domingo, creciendo hasta establecerse en su ubicación permanente en la zona oriental de la ciudad, en las riberas del Río Ozama. Desde este punto estratégico, Barceló & Cia. observa el puerto y la ciudad colonial donde se escribió la historia de la conquista del nuevo mundo.
A través de muchas décadas, el nombre Barceló también logró conquistar el mercado nacional, manifestando su gran crecimiento y expansión como industria licorera y respaldo de la economía del país. La visión y el optimísmo de la empresa se reflejaron en la elaboración de una variedad de nuevos productos y la introducción de tecnologías avanzadas.
Don Julián Barceló se retiró en 1974, pasando a ser presidente de la empresa el señor Miguel Barceló Pascual, quien asumió los retos de la administración de esta gran industria nacional.
En la búsqueda para garantizar la calidad de su producto, Barceló & Compañía siempre ha ido más allá de las normas establecidas por la industria licorera. En cada etapa de la producción, desde la preparación y fermentación, hasta la destilación y el envejecimiento, se logra un balance de alta tecnología y rica tradición.
Nuestra planta de tratamiento de aguas constituye una básica garantía de pureza. Los controles internos llegan además hasta el uso de análisis cromatográfico en cada una de las etapas de la producción. De hecho, la cromatografía se lleva hasta las fases avanzadas del envejecimiento como parte de la inspección final. Nuestros técnicos también emplean un filtro muy fino para lograr un producto más transparente al eliminar las más mínimas partículas e impurezas.
Nuestra planta de tratamiento de aguas constituye una básica garantía de pureza. Los controles internos llegan además hasta el uso de análisis cromatográfico en cada una de las etapas de la producción. De hecho, la cromatografía se lleva hasta las fases avanzadas del envejecimiento como parte de la inspección final. Nuestros técnicos también emplean un filtro muy fino para lograr un producto más transparente al eliminar las más mínimas partículas e impurezas.
>> Más información

0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home